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Muchas de las alteraciones estéticas que observamos en rostros
humanos, no son causadas por envejecimiento del mismo sino por una
conformación de los huesos faciales que hacen que los tejidos
que los cubren no luzcan como uno desearía según estándares
de belleza actualmente aceptados. Cuando estas alteraciones son
severas o incluyen alteración de la mordida, la solución
estriba en efectuar osteotomías, es decir modificaciones
por medio d cortes en el hueso para llevarlos a una relación
normal. Estas intervenciones son importantes y ocasionan que muchos
pacientes las rechacen por temor a las mismas, dado que este problema
no afecta su salud. De esta manera una alternativa es el uso de
implantes faciales biointegrables que permiten modificar prácticamente
cualquier parte del rostro humano mediante abordajes no visibles
(es decir que dejan cicatrices ocultas o escasamente visibles) se
pueden efectuar estos cambios en poco tiempo quirúrgico con
una baja tasa de complicaciones y alto grado de satisfacción
por parte de los pacientes. El material utilizado es polietileno
poroso y permite su fijación al hueso evitando riesgos de
desplazamiento observado en otro tipo de implantes. Con el tiempo
el tejido circundante los invade minimizando las posibilidades de
infección.

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